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Ventajas energía solar

¿Cuáles son las principales ventajas de la energía solar fotovoltaica?

La energía solar fotovoltaica proporciona una serie de ventajas competitivas, medioambientales y de ahorro energético a las instalaciones que la hacen destacar frente a otras fuentes energéticas, especialmente las impulsadas por combustibles fósiles.

1. Energía limpia y no contaminante:

 

La energía solar fotovoltaica está catalogada como energía verde y limpia, es decir, no genera contaminación ni emisión de gases de efecto invernadero. Al no existir procesos de combustión ni el uso de materias primas fósiles no emite a la atmósfera partículas contaminantes y perjudiciales para la salud. Es una de las principales posibilidades que tenemos a nuestro alcance en la lucha contra el cambio climático.

 

2. Disponibilidad y fuente inagotable de energía:

 

Las fuentes de energía fósiles tienen fecha de caducidad. En cambio, el Sol no, al menos hasta en unos cuantos millones de años. Según La Organización Meteorológica Mundial la luz solar que llega a la superficie de la Tierra es de al menos unos 120 vatios por metro cuadrado. La luz directa del sol tiene una eficacia lumínica de aproximadamente 93 lumen por vatio de flujo radiante, el cual incluye la luz infrarroja, la visible y la ultravioleta; da una luminancia de aproximadamente 100.000 candelas por metro cuadrado en la superficie de la Tierra. Además, esta disponibilidad continua del Sol reduce la dependencia de otros países para abastecer a la población de energía y habilita que zonas remotas o de difícil acceso dispongan de electricidad.

 

3. ¿Porque recomendamos NO desconectarse de la red?

Hoy en día una instalación de autoconsumo bien optimizada puede conseguir un 40 % de autosuficiencia energética instalando paneles fotovoltaicos y un 80 % si le añadimos baterías (aprovechamos todos los excedentes cuando no estamos en casa durante el medio día).
Obviamente podríamos llegar a sobredimensionar nuestra instalación para llegar a un 100 % de autosuficiencia, pero el coste extra que representa cubrir esta seguridad de subministro durante los días de poca generación solar dispara el retorno de la inversión de manera exponencial.
Optar por instalar un grupo electrógeno que cubra estos días de poca generación solar es un sobrecoste con un retorno mucho más elevado que consumir de red durante los periodos de poca radiación solar. Además, perdemos todo el atractivo de tener una instalación 100 % alimentada de energías renovables (pudiendo incluso comprar electricidad de origen 100 % renovable)Por último, en diversos países del mundo ya es una realidad poder compartir nuestros excedentes de energía con los vecinos. Un ejemplo de esto son las comunidades energéticas. sonnenCommunity es todo un referente mundial en este aspecto teniendo ya más de 150.000 personas compartiendo energía (https://globe.sonnencommunity.de). La Unión Europea acabará imponiendo de manera estándar y justa el uso compartido de las redes de distribución para cada usuario de la misma, potenciando así la figura de las familias
prosume (productora y consumidora a la vez). Si no sumamos todos aportando nuestra parte de energía renovable al sistema tendremos más difícil y más lejos lograr una sociedad limpia y libre de CO2. Si no formamos parte de esta red, no podremos disfrutar de esta gran revolución energética que tenemos ya a la esquina de nuestra casa.

4. Menor coste de producción:

La factura de la luz del usuario que cuenta con una instalación solar fotovoltaica en su vivienda saldrá exponencialmente más barata, por lo que el coste de inversión inicial en la instalación queda amortizada en un plazo corto de tiempo. Más en España, cuya factura de la luz se ha encarecido un 40% en los últimos años. Además, ante el obligado cumplimiento de las directivas europeas en breve será posible compensar el exceso de energía vertiéndola a la red nacional en redes comunitarias de energía.

5. Mantenimiento sencillo y barato:

Las placas solares fotovoltaicas y otros elementos de la instalación, como los inversores, no requieren un mantenimiento especial. Al no contar prácticamente con piezas mecánicamente móviles la posibilidad de producirse roturas es mucho menor.

6. Versatilidad y flexibilidad:

La instalación de los paneles solares fotovoltaicos ofrecen una versatilidad y una flexibilidad que no disponen otras fuentes renovables de energía. Estas instalaciones pueden ser pequeñas o de gran tamaño, escalables, adecuadas para abastecer las necesidades domésticas de una vivienda urbana o aislada.

7. Facilidad de instalación:

 

Los paneles solares residenciales son muy fáciles de instalar en los tejados sin perjudicar el ritmo y estilo de vida residencial. No requiere ocupar ningún espacio adicional.

 

8. Durabilidad:

 

La garantía de la producción de energía de los paneles solares se sitúa alrededor de los 25 años y la vida útil cercana a los 35 años. El usuario debe asegurarse que estas garantías provengan de fabricantes de calidad contrastada.

 

9. Inexistente contaminación acústica:

Una instalación fotovoltaica es totalmente silenciosa y no emite ningún tipo de ruido. En consecuencia, su implementación es perfecta en zonas urbanas y aplicaciones residenciales.

10. Smart grids:

La energía solar fotovoltaica está especialmente indicada para implementarse en las redes inteligentes con generación de energía distribuida, una de las claves que explican la revolución energética.

11. Cambio de mentalidad social:

Alrededor del mundo más habitantes deciden instalar la energía fotovoltaica para abastecer de energía sus hogares. Además, gobiernos, administraciones locales y empresas apuestan, en diferentes ritmos, por fuentes de energías limpias.

12. Sencillo desmontaje y reutilización de los paneles solares:

Las instalaciones fotovoltaicas no generan residuos y, de hecho, los expertos sitúan hasta en el 95% la cantidad de los materiales que pueden ser reciclados de un solo panel.