Energía de autoconsumo, una necesidad al alcance de todo el mundo que nuestro planeta agradecerá

Energía de autoconsumo, una necesidad al alcance de todo el mundo que nuestro planeta agradecerá
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Es probable que haya oído hablado de un discurso realizado en la última Conferencia de Naciones Unidas contra el cambio climático por una niña de 16 años. Su nombre es Greta Thunberg. Greta también ha hecho llegar su mensaje a los representantes del Foro Económico Mundial de Davos (Suiza). Su impacto ha sido de tal magnitud que la han difundido medios de comunicación de todo el mundo. No es casualidad que haya sido la primera vez que una menor de edad protagonice la portada de la revista norteamericana Time desde su fundación en 1923.

El activismo, la conciencia y la sensibilización medioambiental de Greta es un ejemplo a seguir para todos. El cambio climático es un hecho. Incuestionable. Y la necesidad de apostar por la transición energética, también.

La Unión Europea ha tomado buena nota y se ha puesto -normativamente- las pilas. En el año 2030 el 50% de la energía generada en Europa debe ser de origen renovable. En España tenemos que pasar de generar el 18% de energía renovable de este año al 42% en 10 años ... estamos en las puertas de una verdadera revolución energética.

Nosotros, desde casa, podemos contribuir decisivamente a retrasar lo máximo posible el choque climático consumiendo energía no contaminante de origen renovable.

¿Cómo? Apostando por la energía de autoconsumo o de km0, es decir, producir directamente en nuestra casa la energía que consumimos. Actualmente, la tecnología -totalmente testeada y comprobada- permite implementar una instalación de energía solar fotovoltaica en cualquier tipología de vivienda con una eficiencia energética nunca vista, incluidas las comunidades de vecinos. Técnicamente, es una cuestión superada.

Económicamente, también. Una vivienda tipo de 100 m2 necesitaría instalar aproximadamente 8 paneles fotovoltaicos  y una batería de autoconsumo que nos permita almacenar la energía para utilizarla durante la noche. Debemos tener en cuenta que, en los hogares, durante la mayoría de horas del día, no se consume energía, ya que estamos en el trabajo o en la escuela.

Pongamos el caso que tenemos la batería de autoconsumo llena del excedente energético que hemos obtenido de los paneles fotovoltaicos durante el día y, aun así, tenemos más excedente solar. Lo podremos compartir con vecinos cercanos y así minimizamos los costes del transporte energético.

Sin embargo, también podemos optar en un primer momento por una instalación solar fotovoltaica sin batería. En este caso ya obtenemos un ahorro energético del 30%. Si instalamos la batería de autoconsumo y almacenamos la energía el ahorro llega hasta el 80%.

Además, podemos tener reducciones del IBI y subvenciones directas en el coste de la instalación. Además, podremos crear comunidades vecinales de energía de autoconsumo e intercambiarla. Esta práctica ya está en marcha en muchos países. Interesante, ¿verdad?

La inversión económica de nuestra instalación (consistente en paneles fotovoltaicos y una batería) se sitúa en aproximadamente 10.000 €, que se verían amortizados en un período de 11 o 12 años. En el caso de las pymes el retorno sería de unos 6 años. Las oficinas o las industrias consumen energía muchas más horas y, principalmente, de día. 

En este periodo de tiempo pagaríamos menos en nuestra factura energética, pero, sobre todo, no estaríamos contaminando. Ya es suficiente motivo para, al menos, pensar en ello.

Como hemos dicho, gracias a la batería de autoconsumo seremos capaces de generar entre el 80 y el 90% de la energía consumida. Durante los días de mal que haga mal tiempo (frío, lluvia o nubes) la instalación de autoconsumo está configurada para que extraiga el máximo de energía de los paneles solares. Si no hay suficiente, la buscará en las baterías. En caso de que tampoco la consiga en las baterías, la buscará en las comunidades energéticas locales y, como última opción, en la red eléctrica tradicional. Las baterías son, pues, un elemento clave en la transición energética.

No penséis que todo lo explicado hasta ahora es nuevo. En Alemania ya funcionan 100.000 instalaciones de autoconsumo de paneles fotovoltaicos con batería. En Australia se están implementando 6.000 al mes; en Italia, 500; y en Inglaterra, 300.

Es muy importante incidir, en la medida de lo posible, en la sensibilización social y en hacer pedagogía. En esta tarea nos está dando una mano a una niña de 16 años. Es sueca. Ha revuelto las conciencias del planeta Tierra desde el punto de vista de la sostenibilidad.

Gracias Greta.

 


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